Blog creado para hablar tranquilamente, como dando un paseo, sobre las peculiaridades de un barrio sevillano, El Cerro del Águila.

martes, 8 de abril de 2014

LAS ÁGUILAS: las aves que dieron su nombre a un barrio sevillano


Artículo escrito por Cristina Sánchez en el blog "SevillaCiudad" por ABCdeSevilla.

Publicado el 2 de Abril del 2014

El Cerro de las Águilas, así en plural, se conocía en sus inicios el popular barrio de El Cerro del Águila. El motivo es que eran muchas aves de esta especie las que sobrevolaban ésta casi centenaria barriada sevillana, y tanto rondaban la zona que se le puso su nombre a esta zona residencial de la ciudad.
La «vida» de El Cerro del Águila está llena de luces y sombras. Luces porque se hizo grande gracias al esfuerzo y al «sudor» de los vecinos. Sombras porque la tragedia se ensañó con esta nueva zona que estaba creciendo al este de la ciudad cuando explotó del polvorín de Santa Bárbara.
Fue en 1922 cuando comenzaron a construirse las primeras viviendas. Era una oportunidad única para tener una casa en propiedad. El trazado parcelario se lo encargaron al famoso arquitecto Juan Talavera. El metro cuadrado en este terreno costaba por aquel entonces cinco pesetas.
Un precio muy asequible y más atractivo aún para aquellos que por su oficio pudieron hacerse sus propias casas. Incluso llegaron a llamar a las viviendas las «casas autoconstruidas» por el gran número de albañiles que se mudaron al barrio y edificaron sus hogares.
Ya en la década de los años 30, el barrio fue cogiendo forma, se abrió el primer mercado de abastos y se inauguró la fábrica Hytasa que ayudó más si cabe a la expansión del barrio.
Explosión del polvorín de Santa Bárbara
Explosión del polvorín de Santa Bárbara
Según cuentan la ilusión de los cerreños era patente, pero en un abrir y cerrar de ojos vieron truncados todos sus sueños al estallar el polvorín de Santa Bárbara. El 13 de marzo de 1941 se produjo la explosión, dejando totalmente destrozada 10 manzanas de alrededor. La onda expansiva fue tal que se rompieron cristales de la Plaza de España.
La reconstrucción de El Cerro del Águila no se hizo esperar y, con el impetú que caracteriza a los vecinos de este popular barrio, se levantó de nuevo en un mes, tan sólo no se pudieron recuperar 100 viviendas.
El Cerro del Águila unido ha sabido «capear» las adversidades, una unión que sigue hoy día presente en cada uno de los hogares en el que hay un cerreño. Se identifican por el fervor que sienten por su hermandad, por su parroquia y por el barrio en sí. ¿Quién no ha oído decir de un vecino del cerro que no le hace falta salir de sus barriada para tener todo lo que necesita?

viernes, 21 de marzo de 2014

EFEMÉRIDE: 25 aniversario de la primera salida procesional de la Hermandad del Cerro del Águila

Hace tiempo que no escribo en el blog, pero no quería dejar pasar este día tan especial. 
Personalmente no me acuerdo de nada porque el día en cuestión (21 marzo de 1989) tenía 6 años. Quiero imaginarme en el carrito o en brazos de mi madre o de mi tia Tere en la esquina de la calle Afán de Ribera con la calle Aragón, viendo pasar la cofradía.

21 de Marzo de 1989, Martes Santo en el Cerro del Águila
Fuente: Pasión en Sevilla, ABC de Sevilla.


Como no puedo escribir una crónica del día, dejo algunos enlaces donde se habla del tema en la actualidad:

Portada de ABC de Sevilla del 21 de marzo de 1989
Fuente: Hemeroteca ABC de Sevilla
Enlace directo aquí
Página del ABC del 22 de marzo de 1989 reseñando el acontecimiento:
Fuente: Hemeroteca ABC de Sevilla
Enlace directo aquí
Solo cabe decir que estoy muy orgullosa de mi hermandad, por su buen hacer todos estos años y que siga así muchos más. Todos los cerreños estamos hoy de enhorabuena. 
Y ya sería la felicidad absoluta que podamos salir este año a pasearlos por las calles de Sevilla.

viernes, 22 de marzo de 2013

MI MARTES SANTO EN EL CERRO DEL ÁGUILA


Hola de nuevo.

 

Ya está aquí la Semana Santa. Otro año más, lo mismo pero diferente. Y es que todas las personas que vivimos o hemos vivido en Sevilla y con un ápice de sensibilidad, no podemos escapar a la emoción de estos días.
Con mayor o menor fervor y devoción, todos nos sentimos impulsados a pasear por las calles de la ciudad, a buscar el calor del bullicio y esa marea humana que te arrastra hacia esos lugares tan visitados y donde te acuerdas de aquellas vivencias de semanas santas pasadas.

Siempre lo mismo pero diferente, desde luego. Siempre buscas la novedad, aquel Cristo o Nazareno que aún no has visto en la calle o la primera vez que ves ese palio revirar esa calle en concreto.

También están esos detalles que son siempre los mismos pero que son imprescindibles, y cuando no los tienes, ¡los echas tanto en falta! Ese olor a azahar que sobrevuela las calles y que se posa cerca de ti mientras ves el discurrir de una cofradía. Ese sonido tan peculiar y armonioso de una borla dorada dando golpes en un varal de palio. Esa pequeña luz de un cirio y que, unido a la tibieza de la muchedumbre, hace que entres en calor en una fresca noche de primavera. O cuando ves alejarse el manto de una virgen enmarcado por sus candeleros de farol, por una calle oscura, al son de una marcha como “Amargura” o “Estrella Sublime”.

En fin  estos y tantos otros detalles que se me escapan son los que se viven estos días, año tras año, y éste es el secreto para que una nunca se canse de verlos, oírlos y olerlos.

Pero como este blog está dedicado al Cerro del Águila,  me siento en la obligación de hablar sobre ese Martes Santo mágico para mí. No quiero aburriros con datos históricos ni reseñas cofrades, que seguro, sabéis al dedillo. Solo busco compartir con vosotros los sentimientos que me inspiran mis queridos titulares de la hermandad de mi barrio.


Cuando voy en tu busca Padre Mío,
 en la intimidad de mi antifaz
y recorro el camino hacia ti,
 estoy deseando llegar para  verte.
Porque tú, ni estás desamparado ni abandonado,
 porque tu barrio siempre está contigo,
y yo no puedo más que verte
y rezar con todas mis fuerzas para que mi esfuerzo y penitencia
 sea mi granito de arena para el perdón de nuestros pecados.
 En ese momento de hermandad y espera,
puedo tranquilamente admirarte
e imaginar que beso tus pies mientras lloro como hizo Magdalena
y así poder decirte desde lo más hondo de mi corazón
que ya nada podrá apartarme de ti,
mi Santísimo Cristo del Desamparo y Abandono.


 Madre Mía, alma mía.
¿Y qué decirte puedo que no te diga nadie más?
Si te adoro desde el último rincón de mi ser.
Cuando voy a verte, a rezarte.
Sé que estás a mi lado, siempre, aunque no me dé cuenta.
Cada Martes Santo voy a acompañarte,
porque ya sabes que todo lo hago por ti.
Que tú eres la razón de mi esfuerzo y de mi sacrificio.
Vale tanto la pena la espera y la fatiga,
que al verte volver a la iglesia, no puedo contener la emoción.
Te quiero Madre mía, Dolores de mi corazón.
 

 Siempre quise ser nazarena del Cerro, eso lo tenía muy claro. Ni probar en otras hermandades que tenían un recorrido más corto y llevadero. ¡¡Hay que ver lo asombrosas que son las cosas que te marcan desde pequeña!!.

Es así, no podía se de otra manera, porque acompañada de toda la familia, vemos siempre en el mismo sitio la revirá de Afán de Ribera a calle Aragón, del Cristo y de nuestra Virgen. Ahora que acompaño a mis titulares en la cofradía, siempre pido a alguien que me lo grabe. Así que comparto con vosotros los vídeos del 2010. 
Con esto me despido y os deseo que tengáis buena Semana Santa ( y que San Pedro se porte bien).



jueves, 14 de marzo de 2013

BIENVENIDOS

Bienvenidos a este blog sobre mi barrio natal, El Cerro del Águila. Algunos os preguntaréis por qué escribir sobre un barrio normal y corriente. ¿Tantas cosas hay que contar?.
Pues os sorprendería la de historias interesantes que hay, tanto así que existen ya varios libros hablando de la historia de nuestro "normal y corriente" barrio. Un impulso de contar esas historias desde mi punto de vista, me ha llevado a abrir este blog. También como un pequeño foro para todas esas personas que quieran añadir sus vivencias. 
Escribir aquí, ha sido en parte, por nostalgia. Es verdad que cuando abandonas tu hogar, tu raíz, siempre queda en tu corazón el sentimiento de que dejas algo importante atrás. Así que para superar el bache del abandono del hogar paterno, me he propuesto hablar y compartir con todos vosotros mis experiencias en el barrio. Espero que compartáis conmigo las vuestras. 
Un saludo cariñoso a todos los cerreños (a los que siguen en el barrio y a los de fuera).

Google maps- Realizada en  mayo del 2008